2005 Trimestre 1 Clase 10

20 de mayo.


Se resuelve finalmente la burla de los Duques sin que los engañados se den cuenta. Y se resuelve felizmente, a pesar de quedar Sancho castigado en el evento. Este capítulo se subtitula “La Profecía de Merlín” ¿qué es una profecía?


Es una predicción…
Es tener una claridad…
Es tener una claridad sobre el futuro…
Se refiere al destino…


Esto y más, porque una profecía, según el diccionario, es “un don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes y futuras.” 

Ahora bien, la profecía de Merlín ha de cumplirse sólo si sucede lo que en ella está destinado. En este caso ha de suceder el cúmplase del castigo o penitencia de Sancho. El escudero es un hombre de fe (aunque profesar tiene una raíz diferente) y cree en al profecía; al comienzo se niega a aceptar el castigo pero cree que si lo acepta de verdad Dulcinea será desencantada. Finalmente Sancho acepta la penitencia, aunque acomodada a su medida, y la profecía se hará realidad. Pensaba entonces las semejanzas que tienen las profecías y nuestras poesías. Nosotros también andamos metidos en estas cuestiones, porque la poesía, aunque no profetiza nada, sí indica y requiere de un cumplimiento. ¿Cómo se cumplen las indicaciones de la poesía? ¿En que se parecen o se diferencian las profecías con la poesía?


PROFECÍA POESÍA

Futuro presente, regalo

Castigo o salvación libertad

Divina humana


La poesía no es profética porque no va a salvar a nadie. A diferencia de la profecía de Merlín, quien dice a Sancho haz tú esto para que Dulcinea sea salvada, nuestra poesía no propone la salvación de nadie. Aunque a veces lo parezca, Amereida no le dice a nadie hagamos esto para que sea salvada América, o aquellos que no lean Amereida se irán al infierno de la arquitectura o del diseño. En este sentido es más fácil creer en las profecías, porque la poesía no ofrece salvaciones sino apenas la ocasión de un rumbo; el horizonte desconocido de un destino propio. Pero sobre todo, la exquisita libertad de aceptarlo o no.